Personajes Importantes de Río Caribe - Los Hermanos
Buiza
A Río Caribe
llegaron familias enteras de distintos países. Unos de pueblos cercanos., como
son las islas del Caribe, pero otras de países lejanos como China, Siria,
España, Turquía, Francia, Córcega, Cerdeña, Italia y de otras nacionalidades.
Lamentablemente, no tengo datos exactos de estas familias, pero para los años
de mi infancia, muchos inmigrantes se habían marchado, pero aún quedaban
bastantes grupos familiares que se arraigaron en el pueblo, formando hogares
dignos, de gente trabajadora y buenos ciudadanos.
Quisiera tener
tiempo para citar en estas páginas a todas estas familias, pero no tengo datos
suficientes para ello y solo nombraré los que me acuerde y narraré las noticias
que en el pueblo se decía sobre ellos. Comenzaré con los Hermanos Buiza.
El matrimonio
Buiza llegó el pueblo hace muchos años, procedentes de Siria, y formaron un
hogar integrado por la pareja y cuatro hijos. Uno de ellos, Antonio, el mayor
de ellos, incursionó en la profesión de comerciante, estableciéndose
originalmente en Irapa, donde se casó y tuvo una hija. Era un hombre muy
conversador y creó un método especial de ventas, por medio del cual estudiaba
al cliente interesado en su mercancía y le fijaba un precio exagerado al
artículo y seguía regateando con el comprador, señalándole virtudes
extraordinarias al objeto y cuando el cliente le ofrecía una suma ínfima por el
artículo, se hacía el ofendido y cuando el presunto comprador se marchaba, lo
llamaba Antonio y le aceptaba la oferta y le advertía que debía irse rápido,
antes que llegara su esposa María. Fue exitoso en el largo tiempo de su gestión.
y acumuló una buena cantidad de dinero, que mantenía la mayor cantidad en las
célebres “morocotas” de oro. Era simpático en el trato y conversador insigne.
Padecía de una marcada curvatura en la columna vertebral que con el tiempo le
creó una “giba”, por cuya razón lo llamaban cariñosamente “Camello”. Algunos
domingos o días feriados se encerraba en el corredor de su casa y sacaba sus
“morocotas” y las secaba al sol y las limpiaba y pulía con un paño y las volvía
a guardar. Con el transcurrir del tiempo, la única hija se casó y él decidió
marcharse a Caracas, ubicándose en la Parroquia Catia, específicamente, en el
Barrio “Los Magallanes”, donde lo conocí superficialmente y según noticias
oídas en el Barrio, sufrió un atraco para robarle las “morocotas” y posiblemente
fue la causa de su muerte..
Otro de los
hijos, creo que el segundo, fue el más famoso de ellos, de nombre Leba, un
hombre inteligente y muy trabajador, que originalmente incursionó en la
zapatería, como modelista, cortador y costurero. Siempre lograba un producto
fino y lujoso. A tiempo se dio cuenta que como artesano no iba a lograr un
capital y optó por mudarse al ramo automotriz, actuando primero como chofer y
al poco tiempo como propietario de un autobús y un camión, aparte de un pequeño
taller mecánico. El autobús cubría diariamente la ruta Río Caribe- Carúpano-Río
Caribe y lo manejaba Jesús Yúnez. Leba era un sujeto inquieto, propulsor de
ideas, honrado a carta cabal, progresista y tenaz. A estas actividades
incorporó a Miguel Genaro, el hermano menor, de quien fue ductor y guía. Leba
se casó con Elena Guerra, una margariteña hija de Facundo Guerra, comerciante
establecido y formó un hogar ejemplar con hijos que siguieron su ejemplo.
Cuando se le presentó la oportunidad, adquirió la casa que hace años fue
propiedad del Dr. Rauseo, un oftalmólogo famoso, graduado en Europa. Es una
casa muy grande y en ella instaló un Cine llamado “Cine Arismendi” que funcionó
durante muchos años , hasta que la llegada de la televisión acabó con su
atractivo.
Aunque yo no la
conocí, había otra hermana llamada Rosita, que contrajo matrimonio con Pablo
Demori, quien por alguna circunstancia para mi desconocida, estableció vínculos
con la industria petrolera y sus hijos ocuparon cargos importantes en esa
industria. Que yo recuerde, los Demori vivían en una quinta ubicada en Los
Chaguaramos y la identificaban como Adolfina, el nombre de la hija mayor. Otros
hijos eran Reinaldo, un ingeniero petrolero y otro que sufrió un ataque de
poliomelitis.
El otro Buiza,
último de la dinastía, fue Miguel Genaro, quien siempre estuvo asociado a su
hermano Leba en todos los negocios. Se creia un artista de cine y siempre
andaba en carros modernos, dándole vueltas al pueblo. Tuvo la fortuna de
enamorar a la mujer más hermosa de Río Caribe, María Elena Pérez, una belleza
sensual y llamativa, pero parece que solo hubo el matrimonio civil y nunca
lograron unirse formalmente. Seguiré con la descripción de otras familias.
Carlos
González
Organización Social Otro
Río Caribe Posible
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