Río Caribe en la historia
Juan María Pavan Arismendi
"EL INCANSABLE LUCHADOR"
POR EL PROGRESO DE RÍO CARIBE
Por: Don José Felipe Figueroa O.
El de febrero del año 1.930, en este
día, vistió de luto el progreso en Río Caribe, al llegar al ocaso de su
meritoria vida, el esforzado y desinteresado luchador que lo impulsaba. Don
Juan María Pavan Arismendi, y así como una puesta al sol, se olvida, así el
recuerdo de tan meritorio ciudadano, fue sepultado en la indolente fosa del
olvido y oficiados sus funerales en el templo de ingratitud.
Siempre oficiado en el altar sublime
del trabajo, consagró su atención y esfuerzos al mejoramiento material y cultural
de Río Caribe, haciendo el bien por el bien mismo, cumpliendo su deber
masónico, pues fue eslabón de la gran cadena universal de la masonería y
dispenso gran colaboración a los diez esforzados hermano, que consciente de sus
deberes y amantes también del progreso,
levantaron las columnas de la Respetable Logia Estrella de Paria numero 25
fundada en el año 1.856, en la que también
su Padre labro la piedra bruta, y que hacía más de 50 años dormía el
sueño de la inactividad. Sus indiscutibles méritos lo llevaron a ser Venerable
Maestro de esa Logia en el segundo periodo en que fueron levantadas las
columnas.
Siempre en su afán de progreso y fiel
al postulado masónico de quien alude la lucha tiene hurtado el nombre de masón,
acometió la empresa a levantar el Templo Masónico en el terreno para ese fin,
donará el Dr. Luis Gerónimo Pietro, pero los pocos recursos y poca colaboración
no le permitieron realizar la obra cuyo plano el diseñó. Muchos años después de su muerte, esa
respetable Logia, al fundar el soberano Capítulo Risa Cruz, honro su memoria
dándole su ilustre nombre, perpetrando así su recuerdo, que en el desierto del
olvido lo había mantenido la ingratitud, de los que debían resaltar lo valioso
de su consagración al bienestar y progreso del pueblo, lo que hizo siempre con
desinterés, constancia y sencillez.
Varias veces ocupó la Presidencia del Concejo Municipal del Distrito Arismendi y bajo su actuación se realizaron las siguientes obras:
Plaza Bolívar, Plaza Sucre con su
correspondiente estatuas, el Mercado Publico, cuyo frente de relevante
arquitectura fue cambiada por la que recibió después, una pila para surtir de
agua a diferentes sectores de la población, con sus correspondientes mol8nos de
viento, situada una donde está hoy el Parque Miranda, otra a orillas del río
Nivaldo entre calle Rivero y calle Zea, otra detrás del Mercado y la última en
la calle Valdez hoy avenida Bolívar, el primer malecón de Santa Bárbara, otro
en el puerto que fue eliminado años después cuando fue arreglada la alameda de
este, los faroles de kerosene, en las esquinas de las casas que rodean la Plaza
Bolívar y la Iglesia San Miguel Arcángel, la avenida Bermúdez con su
correspondiente alumbrado de carburo pues en esa época no había luz eléctrica
en Río Caribe.
El costo de esas obras eran cubierta
con las entradas den las Rentas Municipales, que también pagaba el Jefe Civil, la Policía y los
compromisos contraídos con el comercio.
En una zona costera del Oriente venezolano se yergue, encantadora, una ciudad, que conquista el afecto de propios y extraños...
La experiencia es maestra que enseña...
Recostada sobre uno de los valles de la Península de Paria, descansa, como remanso de paz, el acariciado pueblo de Río Caribe.
Su nombre compuesto es un "conjunto" Que hace impacto en el corazón de todo visitante de buena voluntad, porque sus moradores saben lo que se juegan: el aprecio y estima de la hospitalidad.
Es que en cada riocaribero bien nacido hay fe y hay lealtad..
Son resortes principales que cuentan los latinos de la vida de los hijos del pueblo: la Escuela, el Templo de Sam Miguel Arcángel, el Mercado y el Mar.
La alegría de Río Caribe es sana y contagiosa. Pero tendría un tinte de duelo si no interviniera siempre el eco de su espiritualidad. También de esto hay largas experiencias...
¿Quién podrá confundir ese dejó insinuante de sus campanas? Oirlas, es sentirse invitado a cantar "Aleluya" o a decir en voz baja: "Descansa en paz"...
Hacia la cumbre de unas columnas dirige al pueblo sus miradas. Es que desde todos sus contornos y hasta desde el patio de todo hogar riocaribero se divisa la blanca efigie de Cristo Rey, con sus brazos abiertos para estrechar a todos contra su corazón...
Como conclusión, me permito adelantar la letra de una sentida composición musical que escribí desde lejos, y Que, tal vez algún día se hará popular...
Al Oriente de la Patria soñada
Esta Río Caribe
Lleno de quietud...
Mira, observa
Que arrebató
Que la fresca mañana
Río Caribe es un primor
Con su dulce amanecer
ESTROFA
Su cielo de nácar,
Su mar
Sus montañas
Su fauna y su flora
Encarnan el azul
Autor: Padre Alivio García
PD. El Padre Alivio García, con sus escritos nos llena de espiritualidad y de mucho empuje para lograr el “Otro Río Caribe Posible”
Para elevar el nivel cultural del pueblo y consciente de que la imprenta es la palanca del progreso, esparciendo la luz del pensamiento, trajo una imprenta a Río Caribe y gestionó en la ciudad de Carúpano dos elementos que acometerán la empresa de fundar un periódico, siendo ellos Luis Eugenio Pino y el Poeta Ugas Morán, quienes fundaron “La Voz de Río Caribe” y sugirió a estos promover el certamen de la Reina de la Simpatía que lleno de entusiasmo a la colectividad y en forma galante se rindió homenaje a la mujer riocaribera. Monto una fábrica de mosaicos que le ocasionó perdidas por no ser una plaza para esa industria.
Siempre estimuló la fiesta de carnaval y a su iniciativa se organizaron bellas carrozas que dieron esplendor a esas festividades. Puede decirse que el carnaval en Río Caribe murió con Don Juan María Pavan.
Ninguno se ha preocupado por Río Caribe y aunque de mucho valor sentimental sólo se le ha tributado las lagrimas derramadas por el pueblo al paso de su cadáver.
Fue DON JUAN MARÍA PAVAN, un sincero amigo con un gran espíritu de progreso para su pueblo, un popular auténtico, que jamás nulo su personalidad con la soberbia, en fin, un modelo de ciudadano y por lo tanto merecedor que su memoria perdure a través del tiempo; a pesar de todos sus merecimientos, los ayuntamientos que se han sucedido después de su muerte sobre todos los comprendidos en los años 30 y 45 que no sufrieron el virus, anarquizante e indolente de la política han sido ingrato con este ciudadano (Diría ante en los nuevos tiempos), altamente merecedor de un homenaje. Ni un plantel, ni una calle, ni una avenida se le ha dado el nombre de este incansable luchador por su patria chica, la avenida del puerto que fue designada con el nombre de un hombre no riocaribero que nada hizo por Río Caribe, mereció que se hubiera llamado “Avenida Juan María Pavan”, honrando así la memoria de ese hijo de Río Caribe que tanto hizo por su pueblo.
Ante esta exposición de la obra de DON JUAN MARÍA PAVAN, se evidenció la indiferencia e ingratitud con El de que los que se dicen ser representantes del pueblo y sólo quieren honrar a los políticos, aunque sean extraños en la colectividad.
Y !oh! Ironías de la vida, reflejos de la indolencia ingratitud, hubieron algunos que pensaron pedir al Concejo Municipal adquiera la casa que ocupa el Cine Arismendi en el comienzo de la avenida Bermúdez y construyera allí, una plaza consagrada a un político fallecido, que ni siquiera conoció Río Caribe, ni este le debía nada y que aspiraban fuera costeado por contribución popular. Que sarcasmo, en lugar del busto de quien construyó la avenida se fuera a colocar el de un extraño, cuando era más correcto que simbólicamente, PAVAN contemplará la belleza de su obra.
En su actuación como Presidente del Concejo Municipal, nunca fue necesario pedirle audiencia anticipadas, y a pesar de su elevada posición social, atendía al infeliz como atendía al de mayor jerarquía y si alguna exigencia, se le hacía, en relación a su cargo, atendía de inmediato y si no era posible complacer la solicitud, explicaba afablemente la causa porque no se podía acceder a ella y le orientaba lo que debía hacer, salir so el solicitante satisfecho de la atención recibida.
En su administración en el Concejo Municipal desplegó gran interés en el sostenimiento d la Banda Municipal y Escuela de Música, bajo la dirección de profesores de la talla de Calcaño, Formosa
, Claudio Fermín y Benigno Marcano Centeno. También colaboró con entusiasmo en el Club "El Tapete Verde", para la adquisición y colocación del reloj de nuestra Iglesia.
......Continuará
Carlos González
Organización Social




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